buscador

facebook instagram
img-destacada

Cómo cocinar las verduras para que no pierdan sus propiedades

NUTRICIÓN

4 de mayo de 2017

facebook whatsapp Compartir por correo

Redacción Biológicamente

¿Tu objetivo es incorporar más verduras a tu dieta? ¡Genial! Pero toma nota de estos consejos para sacarles el máximo partido. Elegir los mejores métodos de cocción en cada ocasión es fundamental para conservar todos los nutrientes de los vegetales.

Cocido, al vapor, ¿quizás al horno?

Al cocer una verdura, parte de sus vitaminas pasan al agua de cocción. Son las vitaminas hidrosolubles que, como su nombre indica, se disuelven en el agua.  Pero, ¡no te alarmes! Esto no significa que no podamos cocer las verduras. Eso sí, hay algunos trucos para aprovechar al máximo este método de cocción: cuece las verduras al dente, utiliza poca agua y aprovecha el caldo. ¿Por qué? Porque recuerda que gran parte de las vitaminas pasarán al agua. Puedes guardarlo para otros guisos o tomarte una rica sopa de verduras. Este tipo de cocción es perfecta también cuando hacemos un puré.

Utiliza una vaporera de bambú para cocinar tus verduras

Utiliza una vaporera de bambú para cocinar tus verduras (iStock)

Al vapor las verduras conservan una mayor parte de sus nutrientes. Es el método más recomendable, porque nos permite cocinarlas al dente y aprovechar sus vitaminas y minerales. Si las horneamos, destruiremos más vitaminas debido a las altas temperaturas.

Entonces, ¿mejor en crudo?

Combina verduras crudas y cocidas en tu ensalada

Combina verduras crudas y cocidas en tu ensalada (iStock)

Es cierto que comer las verduras crudas es la mejor alternativa para mantener sus vitaminas y minerales. Eso sí, nuestro organismo tendrá que hacer un mayor esfuerzo para digerirlas si las consumimos en crudo. ¡Imagina comerte el brócoli sin cocinar! Hay dos ejemplos muy claros de que, a veces, cocinar ligeramente las verduras nos aporta grandes beneficios.

El primero de ellos lo encontramos en las espinacas. Son ricas en oxalatos, un antinutriente ladrón de hierro y calcio. ¿La solución? No abusar de las espinacas en crudo y mejor cocerlas si vamos a comernos un plato entero. De esta forma los oxalatos pasarán al agua (¡que en este caso no utilizaremos!).

El otro gran ejemplo es el tomate. Rico en licopeno, un potente antioxidante que podemos aprovechar mejor si lo tomamos cocinado, ya que el calor intensifica su actividad.

Entonces, ¿crudas o cocinadas? Una buena combinación de verduras crudas y cocinadas en tu dieta es la mejor opción. Encontrar el equilibrio para que nuestro estómago no diga “¡Basta ya!” si nos pasamos de crudo y podamos aprovechar al máximo los nutrientes.

Asado, el sabor del tomate es más intenso

Asado, el sabor del tomate es más intenso (iStock)

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Suscríbete a nuestra NEWSLETTER!

Acepto la política de privacidad

FACEBOOK

INSTAGRAM BIOLOGICAMENTE

No images found!
Try some other hashtag or username

VÍDEO DESTACADO

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros con fines estadísticos, publicitarios y sociales. Las cookies de redes sociales se utilizan para que puedas compartir contenidos en tus redes sociales. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar tus preferencias y/o ampliar esta información en nuestra Política de Cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies